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Si vives en unión libre: cómo proteger a tu pareja (aunque no estén casados)

· Julieta

Cada vez más parejas en México deciden vivir juntas sin casarse. Comparten casa, gastos, hijos y planes de vida. Pero cuando hablo con ellas sobre qué pasaría si uno de los dos faltara, muchas se llevan una sorpresa: en los trámites, no estar casados puede complicar mucho las cosas.

La buena noticia es que casi todo se puede resolver con decisiones sencillas que se toman hoy.

¿Qué es el concubinato?

La ley reconoce el concubinato: una pareja que vive junta como si estuviera casada, sin estar casada. En muchos estados se reconoce cuando la pareja ha vivido junta cierto tiempo, frecuentemente dos años, o cuando tiene un hijo en común. Los requisitos exactos dependen del estado, así que conviene revisarlos con un abogado.

El concubinato puede darte derechos, por ejemplo, a heredar o a recibir algunas prestaciones. Pero hay un detalle importante: muchas veces tienes que demostrarlo. Y eso, en medio de un duelo, puede significar trámites, testigos, documentos y tiempo.

1. El seguro de vida: la protección más directa

Aquí está una de las grandes ventajas de los seguros: puedes nombrar como beneficiario a quien tú quieras, sin importar si están casados o no. Si tu pareja aparece como beneficiaria en tu póliza, la aseguradora le paga directamente, sin necesidad de demostrar el concubinato ni de pasar por un juicio.

Revisa:

  • Tus seguros de vida individuales.
  • El seguro de vida del trabajo, que muchas veces se llena al entrar a la empresa y nunca se vuelve a revisar.
  • Que los datos de tu pareja estén completos y correctos.

Te explico cómo hacerlo bien en Cómo designar beneficiarios en tu seguro de vida.

2. Tu Afore y el IMSS

En tu Afore puedes designar beneficiarios. Hazlo y mantenlo actualizado. Además, la Ley del Seguro Social contempla a la concubina o el concubinario para algunas prestaciones, como la pensión por viudez o el servicio médico, pero normalmente hay que acreditar la relación con documentos. Pregunta en tu clínica o subdelegación qué te pedirían en tu caso, y si es posible, registra a tu pareja como beneficiaria desde ahora.

3. El testamento: indispensable

Sin testamento, tu pareja podría tener derecho a heredar como concubino, pero tendría que demostrar la relación ante un juez, y competir quizá con otros familiares. Con un testamento, tu voluntad queda clara: quién se queda con la casa, el coche, los ahorros y quién cuidaría a tus hijos. Más en Testamento y seguro de vida: por qué necesitas los dos.

4. Bienes a nombre de los dos

Si compraron casa o coche juntos, revisen a nombre de quién está. Si está solo a nombre de uno, el otro podría quedar en una situación complicada si la relación termina o si su pareja fallece. Platíquenlo con un notario al momento de escriturar. Y si están ahorrando para comprar, revisen Cómo ahorrar para el enganche de tu casa.

5. Gastos médicos: ¿puedes incluir a tu pareja?

Si uno de los dos tiene seguro de gastos médicos, revisen si la póliza permite incluir a la pareja aunque no estén casados, y qué documentos pide la aseguradora. Las reglas cambian según la aseguradora y la póliza, y en el seguro del trabajo depende también de la empresa.

6. Documenta su relación

Aunque no se casen, ayuda tener evidencia de su vida en común: comprobantes de domicilio a nombre de los dos, cuentas compartidas o una constancia de concubinato, que en algunos lugares puede tramitarse ante notario o juez. No es obligatorio, pero puede facilitar mucho los trámites si algún día se necesitan.

Mi consejo

Casarse o no es una decisión personal, y las dos opciones son igual de válidas. Lo que sí recomiendo es que, si deciden no casarse, lo compensen dejando todo por escrito: beneficiarios, testamento y documentos. Si quieres revisar tus pólizas para asegurarte de que tu pareja está protegida, escríbeme.