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10 mitos sobre los seguros que te pueden estar costando caro

· Julieta

En mis años como asesora he escuchado casi todas las razones para no contratar un seguro. Algunas son válidas, pero muchas vienen de ideas que se repiten de generación en generación sin que nadie las revise. Aquí van los mitos que más escucho y lo que realmente pasa.

1. "Las aseguradoras nunca pagan"

Es probablemente el mito más extendido. La realidad es que la gran mayoría de las reclamaciones bien documentadas sí se pagan. Cuando hay problemas, casi siempre vienen de información omitida al contratar, documentos incompletos o pólizas canceladas por falta de pago. Por eso es tan importante declarar todo con honestidad. Te explico el proceso en Cómo cobrar un seguro de vida.

2. "Soy muy joven para pensar en eso"

Ser joven es justamente la mejor condición para contratar: tu salud es buena, el precio es bajo y el tiempo juega a tu favor si eliges un seguro con ahorro. Lo explico en Tu primer sueldo: por qué asegurarte a los 25.

3. "Ya estoy muy grande para asegurarme"

Al revés: también hay opciones después de los 60. Son más caras, pero existen y pueden tener mucho sentido. Más en ¿Se puede contratar un seguro de vida después de los 60?.

4. "Es muy caro"

Muchas personas sobreestiman el precio de un seguro de vida temporal. Para una persona joven y sana, una protección importante puede costar menos que una suscripción de streaming al mes. El costo real depende de tu edad, tu salud y el tipo de seguro, así que vale la pena cotizar antes de descartarlo. Te ayuda Seguro de vida temporal o con ahorro.

5. "Con el seguro del trabajo es suficiente"

Es una gran prestación, pero suele cubrir solo algunos meses de sueldo y se termina cuando cambias de empleo. Lee Ya tengo seguro de vida en mi trabajo, ¿necesito otro? y, si te quedaste sin trabajo, Me quedé sin trabajo: ¿qué pasa con mis seguros?.

6. "No tengo hijos, no necesito seguro de vida"

Quizá no necesites una suma asegurada grande, pero vale la pena preguntarte: ¿alguien depende de ti? ¿Tus papás, tu pareja? ¿Tienes deudas que alguien más tendría que pagar? Además, un seguro también puede protegerte en vida: invalidez, enfermedades graves o ahorro para tu retiro.

7. "Si no me pasa nada, perdí mi dinero"

En un seguro temporal, pagas por la tranquilidad de que tu familia esté protegida, igual que con el seguro del coche. Y si prefieres recuperar tu dinero, existen opciones con ahorro o con devolución de primas. Lo explico en Seguros con devolución de primas: ¿realmente recuperas tu dinero?.

8. "Mejor ahorro por mi cuenta"

Ahorrar es excelente, y deberías hacerlo. Pero el ahorro depende de que tú sigas vivo y trabajando para completarlo. Un seguro garantiza que la meta se cumpla aunque tú no estés. No se trata de elegir uno u otro, sino de usar cada uno para lo que sirve. Compara en Seguro de ahorro vs. cuenta bancaria vs. inversión.

9. "El seguro de gastos médicos lo paga todo"

Tiene deducible, coaseguro, exclusiones y periodos de espera. Conocerlos antes de necesitarlos evita sorpresas muy desagradables. Si algún término no te queda claro, revisa el Glosario de seguros.

10. "Ya lo contraté, ya no tengo que hacer nada"

Tu vida cambia, y tu póliza debería cambiar con ella: nuevos hijos, un divorcio, una casa, un aumento de sueldo. Revisa tu seguro una vez al año con esta lista.

Mi consejo

Si alguno de estos mitos te detuvo para protegerte a ti o a tu familia, vale la pena una plática. Escríbeme con tus dudas, por más básicas que parezcan. Prefiero mil veces una pregunta a una familia sin protección.