Cómo usar tu seguro de gastos médicos: pago directo, reembolso y cirugías programadas
Muchas personas tienen un seguro de gastos médicos mayores y nunca lo han usado. Y cuando llega el momento, en medio de la preocupación, surgen las dudas: ¿a quién le hablo?, ¿pago yo y luego me devuelven?, ¿qué papeles necesito?
Hoy te explico, en palabras sencillas, las formas de usar tu seguro, para que el día que lo necesites no te tome por sorpresa.
Antes de que lo necesites
Hay tres cosas que conviene tener a la mano desde hoy:
- Tu número de póliza y el teléfono de atención de tu aseguradora, guardados en tu celular y a la vista de tu familia.
- La lista de hospitales en convenio que te corresponden según tu plan. No todos los hospitales tienen el mismo nivel ni el mismo convenio.
- Tu deducible y tu coaseguro, para saber cuánto te toca pagar a ti. Si no tienes claro qué significan, revisa el Glosario de seguros.
Las tres formas de usar tu seguro
1. Pago directo
Es la forma más cómoda. La aseguradora le paga directamente al hospital y tú solo pagas tu parte: el deducible, el coaseguro y los gastos que no estén cubiertos.
Para que funcione normalmente se necesita:
- Que el hospital tenga convenio con tu aseguradora.
- Que los médicos que te atienden acepten el tabulador de la aseguradora, o que tú cubras la diferencia.
- Que el caso esté autorizado por la aseguradora.
2. Reembolso
Tú pagas los gastos y después la aseguradora te devuelve lo que corresponda según tu póliza. Se usa cuando el hospital o el médico no tienen convenio, o en gastos como consultas, estudios y medicamentos.
Para que tu reembolso no se atore:
- Pide facturas a tu nombre (o al del asegurado) por cada gasto.
- Guarda recetas, resultados de estudios e informes médicos.
- Llena el informe médico y el formato de reclamación que pide tu aseguradora.
- Entrega todo completo y dentro del plazo que marque tu póliza.
3. Programación de cirugía
Si tu médico te dice que necesitas una cirugía que no es urgente, como una de vesícula, rodilla o columna, puedes programarla con tu aseguradora antes de operarte.
Envías el informe médico, los estudios y el presupuesto, y la aseguradora te dice qué cubre, cuánto te toca pagar y si autoriza el pago directo. Así llegas al hospital sabiendo cuánto vas a desembolsar, sin sorpresas.
¿Y en una emergencia?
En una emergencia, lo primero es atender la salud. Ve al hospital más cercano que puedas, de preferencia uno en convenio, y en cuanto puedas, tú o alguien de tu familia avise a la aseguradora para iniciar el trámite. Si lo esperas hasta el alta, puede ser más difícil conseguir el pago directo.
Errores que veo seguido
- Ir a un hospital de un nivel más alto que el de tu plan, y terminar pagando una diferencia importante.
- No pedir facturas o pedirlas con datos equivocados.
- Operarse sin programar una cirugía que sí se podía programar.
- Dejar pasar el plazo para presentar un reembolso.
- No revisar los periodos de espera: algunas enfermedades o cirugías solo se cubren después de cierto tiempo con la póliza. Más en Seguro de gastos médicos mayores.
Mi consejo
El mejor momento para entender cómo usar tu seguro es antes de necesitarlo. Y si llega el día, no tienes que hacerlo sola o solo: una de las partes más importantes de mi trabajo es acompañarte en el trámite, revisar tus papeles y ayudarte a hablar con la aseguradora. Si tienes una póliza conmigo o quieres revisar la tuya, escríbeme por WhatsApp.