¿Se puede contratar un seguro de vida después de los 60? Sí, y así funciona
"Ya estoy muy grande para un seguro de vida, ¿no?". Lo escucho seguido, sobre todo de personas de más de 60 años. Y entiendo de dónde viene: muchos seguros tienen límites de edad para contratar. Pero no todos.
¿Por qué querrías un seguro de vida a los 60 o 70?
Puede parecer que a esa edad ya no hace falta, pero hay razones muy concretas:
- Gastos funerarios: evitar que tus hijos tengan que cubrirlos de su bolsillo.
- Deudas pendientes: un crédito, una hipoteca que aún no terminas o un préstamo personal.
- Tu pareja: si tu pensión se reduce o desaparece al faltar tú, un seguro puede compensar.
- Herencia en efectivo: a veces la herencia son inmuebles, y un seguro da liquidez para trámites e impuestos sin tener que vender.
- Igualdad entre hijos: si dejas la casa a uno, el seguro puede compensar a los demás.
Qué opciones existen
Algunas aseguradoras tienen productos diseñados justamente para edades avanzadas. Un ejemplo es el Seguro de Vida Noventa de Insignia Life, que tiene características interesantes:
- Se puede contratar de los 18 hasta los 90 años.
- Suma asegurada de $100,000 a $1,250,000 pesos por persona.
- Renovación automática hasta los 90 años.
- Los beneficiarios pueden recibir la suma asegurada en una sola exhibición o en mensualidades.
- Coberturas opcionales por muerte accidental y pérdidas orgánicas.
Además, como en otros productos de esta aseguradora, existen ajustes favorables para no fumadores y tarifas preferenciales para mujeres.
Lo que debes esperar
Seamos honestos: un seguro de vida contratado a los 65 años cuesta más que uno contratado a los 35. La prima refleja el riesgo, y con la edad el riesgo aumenta. También es normal que:
- Te pidan información sobre tu salud.
- Las sumas aseguradas disponibles sean más moderadas.
- Algunas condiciones preexistentes afecten la aceptación.
Por eso conviene contratar con un objetivo claro: ¿cuánto necesitaría tu familia y para qué? No se trata de asegurar la mayor suma posible, sino la que realmente resuelve un problema.
Si tú eres hijo o hija
Muchas veces quien me busca no es la persona mayor, sino sus hijos, que quieren asegurarse de que sus papás estén protegidos. Es una conversación delicada, pero muy valiosa. Un buen punto de partida es preguntar: "Si un día pasa algo, ¿quieres que tengamos todo resuelto para no preocuparnos por lo económico?".
Nunca es tarde para dejar las cosas en orden. Un seguro de vida a los 60 o 70 no es para ti; es la tranquilidad de los que se quedan.
Si quieres cotizar para ti o para tus papás, escríbeme. Revisamos juntos la suma adecuada y te explico el costo con total transparencia.