Tengo 45 o 50 años y no he ahorrado para mi retiro: ¿todavía estoy a tiempo?
Es una de las conversaciones más frecuentes en mi oficina, y casi siempre empieza con algo de pena: "Ya sé que debí empezar antes...". Primero lo primero: no eres la única persona. La mayoría de la gente empieza a pensar seriamente en su retiro después de los 40, cuando los hijos crecen, la casa está más avanzada y el retiro ya no se ve tan lejano.
La buena noticia: sí estás a tiempo de mejorar mucho tu retiro. La realidad: el plan tiene que ser distinto al de alguien de 25, porque tienes menos años para que tu dinero crezca. Aquí van las estrategias que más funcionan.
1. Haz tus números hoy
No puedes planear lo que no conoces. Necesitas tres datos:
- Cuánto tienes en tu Afore y en cualquier otro ahorro.
- Cuánto podrías recibir de pensión. Tu estado de cuenta de la Afore incluye una proyección.
- Cuánto necesitarías al mes para vivir en tu retiro.
La diferencia es tu brecha. Te explico cómo calcularla en Planea tu retiro: por qué tu Afore no será suficiente.
2. Ahorra un porcentaje más alto
A los 25, ahorrar un 10% puede ser suficiente. A los 45 o 50, probablemente necesites un porcentaje mayor, del 15% al 25% de tus ingresos, según tu brecha. Suena mucho, pero muchas veces en esta etapa hay espacio que antes no había:
- Los hijos terminan la escuela o empiezan a trabajar.
- La hipoteca está por terminar o ya se pagó.
- Tu sueldo suele estar en sus mejores años.
Cada vez que se libere un gasto, redirígelo a tu retiro antes de que se lo coma el estilo de vida. Si quieres una guía por edad, revisa ¿Cuánto debería ahorrar al mes según mi edad e ingresos?.
3. Aprovecha los beneficios fiscales
En esta etapa, en la que normalmente ganas más, los beneficios fiscales pesan más. Algunos planes de retiro permiten deducir tus aportaciones o diferir impuestos, lo que es como recibir un apoyo extra por ahorrar. Te lo explico en Beneficios fiscales de los seguros de ahorro (Art. 151 y 185 LISR).
4. Elige instrumentos con plazo y disciplina
Con menos años por delante, no te puedes dar el lujo de "sacar tantito" cada vez que hay un imprevisto. Conviene separar tu ahorro para el retiro en un instrumento que:
- Tenga aportaciones automáticas.
- No sea tan fácil de retirar antes de tiempo.
- Proteja tu dinero contra la inflación.
Compara las opciones en Aportaciones voluntarias, PPR o seguro para el retiro.
5. Considera trabajar un poco más
Retrasar tu retiro aunque sea dos o tres años tiene un efecto doble: ahorras más tiempo y tienes menos años que financiar. Además, si cotizas al IMSS, más semanas cotizadas pueden mejorar tu pensión. No significa trabajar para siempre; puede ser una transición gradual, a medio tiempo o con un proyecto propio.
6. Protege lo que ya construiste
A esta edad, un problema de salud o un fallecimiento pueden deshacer años de ahorro. Antes de acelerar tu retiro, revisa:
- Gastos médicos mayores, para que una enfermedad no se coma tu ahorro. Más en Cáncer, infartos y otras enfermedades graves: cómo protegerte sin descapitalizarte.
- Seguro de vida, si tu pareja o alguien más depende de ti.
7. No sacrifiques tu retiro por tus hijos adultos
Es muy común que en esta etapa sigamos apoyando a hijos que ya terminaron de estudiar. Ayudar está bien, pero con límites: ellos tienen toda una vida para ganar dinero; tú tienes pocos años para ahorrar para tu retiro. Si además apoyas a tus papás, te puede servir Generación sándwich.
Mi consejo
Empezar a los 45 o 50 no es lo ideal, pero tampoco es una sentencia. Lo que sí sería un error es esperar a los 55 para hacer los números. Si quieres saber exactamente cuál es tu brecha y cuánto necesitas ahorrar para cerrarla, escríbeme. Lo revisamos con tu estado de cuenta de la Afore en la mano.