Recién casados o recién juntos: la conversación de dinero y seguros que deben tener
Cuando una pareja empieza a vivir junta, se planea la boda, la mudanza, los muebles y hasta el perro. Pero casi nunca se planea qué pasaría con el otro si a uno de los dos le pasa algo. Y es justo el momento ideal para hacerlo: son jóvenes, están sanos y todavía no hay tantos compromisos.
Esta no es una conversación romántica, pero sí es una de las más amorosas que pueden tener.
1. ¿Cómo se reparten los gastos?
Antes de hablar de seguros, conviene tener claro cómo funciona el dinero en casa:
- ¿Juntan todo en una cuenta, cada quien aporta un porcentaje o pagan por partes iguales?
- ¿Quién paga la renta o la hipoteca?
- ¿Qué pasaría si uno de los dos deja de tener ingresos, aunque sea por unos meses?
Esa última pregunta es la clave. Si los gastos de la casa dependen de los dos sueldos, perder uno, por fallecimiento, enfermedad o invalidez, puede desequilibrar todo.
2. Un fondo de emergencia para los dos
Lo primero es un colchón de 3 a 6 meses de gastos en una cuenta con acceso inmediato. Es lo que los protege de lo pequeño: un despido, una reparación, un gasto médico menor. Los seguros protegen de lo grande, pero no sustituyen este ahorro. Si quieres entender cuándo usar cada instrumento, te recomiendo Seguro de ahorro vs. cuenta bancaria vs. inversión.
3. Seguro de vida: ¿lo necesitan los dos?
Si alguno de los dos depende económicamente del otro, o si comparten una deuda importante, la respuesta casi siempre es sí. Algunos casos comunes:
- Tienen o planean una hipoteca juntos. El seguro del banco liquida el crédito, pero no cubre los demás gastos. Lo explico en Si tienes crédito hipotecario, ¿basta con el seguro del banco?.
- Uno gana bastante más que el otro. Si falta quien aporta más, el estilo de vida de la pareja cambia de golpe.
- Planean tener hijos pronto. Contratar ahora, antes del embarazo y a menor edad, suele ser más barato y más sencillo.
Para saber de cuánto debería ser cada seguro, puedes usar el método de ¿Cuánta suma asegurada de vida necesito?.
4. Gastos médicos: ¿individual o familiar?
Si uno de los dos tiene seguro de gastos médicos por su trabajo, revisen si puede incluir a su pareja y en qué condiciones. Si ninguno tiene, una póliza familiar suele salir más conveniente que dos individuales.
Un punto importante si planean familia: muchas pólizas tienen un periodo de espera para maternidad, normalmente de 10 meses o más. Si contratan cuando ya hay embarazo, el parto probablemente no estará cubierto.
5. Actualicen beneficiarios
Es muy común que una persona contrate un seguro de soltera, con sus papás como beneficiarios, y años después siga igual. Si quieren que su pareja esté protegida, tienen que actualizarlo. Lo mismo aplica para:
- El seguro de vida del trabajo.
- La designación de beneficiarios de la Afore.
- Las cuentas bancarias e inversiones que lo permitan.
Y si conviven sin estar casados, esto es todavía más importante: sin una designación clara, a la pareja le puede costar mucho más trabajo recibir algo. Te dejo Cómo designar beneficiarios en tu seguro de vida.
6. Metas en común
Una vez cubierto lo básico, vale la pena platicar lo que quieren construir: una casa, un viaje, la educación de los hijos, el retiro. Ponerle fecha y monto a cada meta ayuda a decidir cuánto ahorrar y en qué instrumento. Si una de esas metas es el retiro, empezar en pareja y desde jóvenes hace una diferencia enorme.
Mi consejo
Agenden una tarde, sin prisa, para revisar esto juntos. No necesitan resolverlo todo en un día; basta con saber dónde están y qué les falta. Y si quieren que alguien les ayude a ordenar las ideas, con gusto los acompaño: la primera asesoría es para escucharlos a los dos.